La persistencia de los clásicos

El debate nº 112, con David García Pérez y Carolina Olivares Chávez, presentados por Ismael Carvallo.
 

Así como Grecia emigra a Roma con el epicureísmo y el estoicismo, según formula Marx en su tesis doctoral, podríamos muy bien decir que Grecia y Roma emigran a América a través de la plataforma universal del imperio español que, al implantarse en tierra firme, reprodujo al instante sus propias estructuras: en 1536 se funda el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco para comenzar a enseñar ahí latín, retórica y filosofía; en 1540 se hace lo propio, por Vasco de Quiroga, con el Colegio de San Nicolás en Michoacán; y en 1551, nace por su parte la Real Universidad de México, en donde, dos años después, se inaugura la cátedra de retórica por don Francisco Cervantes de Salazar. Fue así como América queda envuelta en la dialéctica de un despliegue universal, es decir, católico, de grandes proporciones, el del área de difusión greco romana, incorporándose así a un dilatadísimo proceso de colado histórico en donde le fue dado poder acercarse, con la intimidad del aire que se respira, a los modelos a través de los que griegos y romanos entendieron la belleza, la virtud, la tragedia o la política.

Con el título de La persistencia de los clásicos, abordamos en este Debate las claves y argumentos fundamentales que nos permitan entender, en su más alta escala de significación, el valor y sentido que para México ha tenido el establecimiento, desarrollo y, en efecto, persistencia de la tradición de los Estudios Clásicos.


Plaza de armaslas evocaciones requeridas   el debate   intervienen

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